Europa, Norteamérica y Japón resuelven construir en conjunto ALMA en Chile

6 abril, 2001

Representantes de Europa, Japón y Norteamérica se reunieron hoy, 6 de abril de 2001, en Tokio para firmar la resolución que confirma su intención de construir y operar en conjunto un radiotelescopio gigante, en cooperación con la República de Chile, donde se instalará. 

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) será un radiotelescopio compuesto de sesenta y cuatro antenas transportables de 12 metros de diámetro distribuidas en un área de 14 kilómetros. La participación japonesa permitirá obtener mejores imágenes y espectroscopía, especialmente en longitudes de onda submilimétricas. Al apuntar todas las antenas simultáneamente hacia un único objetivo astronómico, y combinando las señales detectadas por todas las antenas con un procesador de señal digital ultra rápido, este gigantesco radiotelescopio logrará un detalle de imagen 10 veces mejor que la del Telescopio Espacial Hubble. La área combinada de las 64 antenas usadas para captar las señales de los objetos celestes es 40 veces mayor a la disponible hoy por los astrónomos usando los telescopios submilimétricos existentes. ALMA será construido en la meseta andina a 5.000 metros de altitud, en el desierto de Atacama, en el norte de Chile. Este sitio proporciona condiciones excepcionales de sequedad atmosférica necesarias para las observaciones astronómicas en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas (longitudes de onda entre radio e infrarrojo, regiones extremas del espectro).

Las observaciones con este telescopio tendrán un profundo impacto en casi todos los campos de la investigación astrofísica. Los objetivos más importantes se encuentran en las galaxias más lejanas (es decir, las más jóvenes), que surgieron del Universo temprano. Se cree que éstas se han visto rápidamente envueltas en el polvo producido por las primeras estrellas; el polvo absorbe la mayor parte de la luz de las estrellas dificultando la observación de las galaxias en longitudes de onda ópticas, pero estas galaxias brillan en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. En nuestra galaxia, ALMA estudiará la morfología, los movimientos y la química de las regiones cubiertas de polvo donde las estrellas y los planetas se están formando. ALMA revelará información clave de estas regiones “oscuras” relacionadas al origen de la riqueza estructural del Universo y dará pistas sobre los orígenes de la vida.

ALMA es una fusión de tres grandes proyectos: El Millimeter Array (MMA) de los Estados Unidos, el Large Southern Array (LSA) de Europa, y el Large Millimeter and Submillimeter Array (LMSA) de Japón. Cada uno de éstos ha sido considerado como proyecto de máxima prioridad por sus respectivas comunidades astronómicas. Los proyectos europeos y norteamericanos se fusionaron en 1999, generando un diseño y desarrollo conjunto de ALMA desde esa fecha. El National Research Council de Canadá participa en el proyecto con Estados Unidos. Con la incorporación de Japón como un tercer socio en igualdad con Norteamérica y Europa, además de la participación de Chile, ALMA se ha convertido en uno de los primeros proyectos verdaderamente globales en la historia de la ciencia fundamental.

En el acuerdo firmado hoy, los socios se comprometen a realizar sus mayores esfuerzos para lograr la plena aprobación y financiamiento de su participación en ALMA. Según la planificación inicial, el telescopio deberá estar en pleno funcionamiento el 2010.