Imagen satelital del área de Chajnantor, 8 de Junio de 1999
Por supuesto, esta ubicación fue seleccionada debido a muchas razones científicas bien justificadas, particularmente la sequedad y altitud. El sitio de ALMA con la precipitación anual promedio bajo 100 mm es el lugar perfecto para un nuevo telescopio capaz de detectar ondas de radio de sólo milímetros de longitud de onda. De hecho, las ondas de radio penetran mucho del gas y polvo en el espacio, y pueden atravesar la atmósfera de la Tierra con poca distorsión. Sin embargo, si la atmósfera sobre ALMA contuviera agua, las señales de radio serían absorbidas mucho – las minúsculas gotitas de agua dispersan las ondas de radio en todas las direcciones antes que lleguen al telescopio, y degradarían la calidad de las observaciones.
Además, la tierra plana y extensa en el sitio de ALMA es apropiada para la construcción de un conjunto de gran envergadura.
Teniendo en cuenta estos aspectos, el Observatorio ALMA no sólo será único debido a sus objetivos científicos ambiciosos, y los requisitos técnicos sin precedentes, también será único debido a las condiciones del ambiente y de vida muy específicas y duras en las cuales el conjunto de radiotelescopios más desafiante operará con alta eficacia y exactitud.