ALMA pone la mirada en Centauro A

31 mayo, 2012

Una nueva imagen del centro de la peculiar galaxia Centauro A, obtenida con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), demuestra cómo este nuevo telescopio permite a los astrónomos observar a través de las opacas zonas de polvo que oscurecen el centro de la galaxia y obtener imágenes de una calidad sin precedentes. Pese a encontrarse actualmente en la fase de observaciones llamada Ciencia Inicial y estar aún en construcción, ALMA ya es el telescopio más potente de su tipo a nivel mundial. El observatorio acaba de lanzar un nuevo llamado a presentar propuestas para su próximo ciclo de observaciones, en el que el telescopio tendrá una capacidad aún mayor. 

Centauro A (1) es una radio galaxia elíptica gigante (un tipo de galaxia que emite intensas ondas de radio), conocida por ser la más grande y cercana a nosotros (2). Por esa razón, Centauro A ha sido observada con muchos telescopios diferentes. Su luminoso centro alberga un agujero negro supermasivo, con una masa unas 100 millones de veces mayor a la del Sol.

A la luz visible, se caracteriza por tener una faja oscura en el centro: una capa de polvo que contiene grandes cantidades de gas, polvo y estrellas jóvenes. Estas características, junto con las intensas emisiones de radio, son una prueba de que Centauro A es el resultado de una colisión entre una galaxia elíptica gigante y una galaxia espiral más pequeña, cuyos restos forman la capa de polvo.

Para poder observar a través de esta capa de polvo que oscurece el centro de la galaxia, los astrónomos deben utilizar las longitudes de onda más largas de la luz, tales como infrarrojo u ondas de radio. Desde hacía muchos años los astrónomos ansiaban estudiar el gas presente al interior de la galaxia, pero la capa de polvo se lo impedía.

Las nuevas observaciones de ALMA, representadas como una gradación de azul en esta imagen, revelan la posición y el movimiento de las nubes de gas en la galaxia. Se trata de las observaciones más detalladas y sensibles que se hayan realizado. Para ello, ALMA fue configurado para detectar señales de una longitud de onda aproximada a 1,3 milímetros, emitidas por moléculas de gas de monóxido de carbono. El movimiento del gas en la galaxia, reflejado en los cambios de color de esta imagen, provocan leves cambios en la longitud de onda debido al efecto Doppler (3). Los colores violeta y azul oscuro marcan el gas que se desplaza hacia nosotros, mientras que el celeste corresponde al gas que se aleja. Podemos apreciar que el gas ubicado hacia la izquierda del centro de la galaxia se mueve hacia nosotros, mientras que el gas de la derecha se aleja, de lo que se infiere que el gas orbita alrededor de la galaxia.

Las observaciones de ALMA están superpuestas a una imagen óptica de Centauro A producida por el Wide Field Imager (WFI) del telescopio de 2,2 metros de MPG/ESO instalado en el observatorio La Silla de ESO en Chile, tras una exposición total de más de 50 horas. La imagen permite apreciar la naturaleza elíptica de la galaxia, por la forma alargada de las extremidades más tenues. El brillo que cubre gran parte de la capa óptica proviene de cientos de miles de millones de estrellas más frías y antiguas. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de las galaxias elípticas, la suave forma de Centauro A es cortada por una extensa e irregular faja de material oscuro que opaca el centro de la galaxia y que gracias a ALMA es perfectamente visible. Este es un ejemplo de cómo las observaciones con ALMA pueden complementar las de otros telescopios.

Paralelamente, ALMA acaba de hacer un nuevo llamado a la comunidad astronómica para presentar propuestas de observación, esta vez como parte del Ciclo 1 de su fase de Ciencia Inicial. Las nuevas observaciones se llevarán a cabo entre enero y octubre de 2013 y contarán con el doble de antenas que el Ciclo 0, es decir, 32 antenas de doce metros de diámetro. Como complemento a ello, en el Ciclo 1 se estrenará además el Conjunto Compacto de Atacama (ACA, por su sigla en inglés) para observar estructuras más extendidas. Aunque aún no esté completo, el ACA contará con 9 antenas de siete metros de diámetro y 2 de doce metros de diámetro durante el Ciclo 1.

La construcción de ALMA, en el llano de Chajnantor, en el norte de Chile, concluirá en 2013, una vez que estén en plena operación las 66 antenas de alta precisión que lo componen. Por el momento ya se ha instalado la mitad de las antenas. Las primeras observaciones científicas comenzaron en 2011 y ya están produciendo resultados extraordinarios. Las observaciones de Centauro A exhibidas aquí se realizaron con ALMA en el marco de la fase de puesta en marcha y verificación científica del telescopio.

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), una instalación astronómica internacional, es una asociación entre Europa, Norteamérica y Asia del Este en cooperación con la República de Chile.

Notas

(1) Esta galaxia se llama Centauro A porque fue la primera gran fuente de ondas de radio que se descubrió en la constelación de Centauro en los años 50. También se le conoce como NGC 5128, galaxia descubierta por el astrónomo británico James Dunlop el 4 de agosto de 1826.

(2) Centauro A se encuentra a una distancia cercana a los 12 millones de años-luz, en la constelación de Centaurus (El Centauro).

(3) El efecto Doppler es un cambio de frecuencia de una onda producido por el movimiento de la fuente con respecto al observador. Las moléculas de las nubes de gas presentes en el espacio emiten luz con frecuencias bien definidas, por lo que su movimiento provoca leves cambios en las longitudes de onda que se detectan.

Contacto de Prensa

Valeria Foncea

ALMA Education & Public Outreach – Deputy Officer

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