Europa y EE.UU. colaboran en el diseño y desarrollo de un radio telescopio gigante en Chile

10 junio, 1999

Representantes de los EE.UU. y Europa firmaron un acuerdo hoy en Washington para continuar la colaboración en la primera fase de un proyecto de nuevo telescopio gigante. El telescopio representará gráficamente el Universo con sensibilidad y nitidez sin precedentes en longitudes de onda milimétricas (entre las regiones espectrales de radio y las regiones espectrales infrarrojas). Será un paso muy importante para la astronomía, haciendo posible estudiar los orígenes de galaxias, estrellas y planetas.

Este proyecto es un ejemplo perfecto de un proyecto verdaderamente global, un desarrollo esencial en vista de la complejidad y costo constantemente crecientes de instalaciones astronómicas de primera línea. El lado estadounidense del proyecto es ejecutado por el National Radio Astronomy Observatory (NRAO) , dirigido por Associated Universities, Inc. (AUI) bajo un acuerdo cooperativo con la National Science Foundation (NSF) . El lado europeo del proyecto es una colaboración entre el European Southern Observatory (ESO) , el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) , el Max-Planck-Gesellschaft (MPG) , la Netherlands Foundation for Research in Astronomy (NFRA) y Nederlandse Onderzoekschool Voor Astronomie (NOVA) , y el United Kingdom Particle Physics and Astronomy Research Council (PPARC) .

El acuerdo Europa-EE.UU. firmado hoy puede ser formalmente ampliado en el futuro muy cercano para incluir a Japón, siguiendo una declaración tripartita de intención ya existente.

El Dr. Robert Eisenstein, Subdirector de Ciencias Matemáticas y Físicas de la NSF, llamó al proyecto «una asociación internacional innovadora que abrirá oportunidades de gran alcance para las observaciones astronómicas. Este conjunto permitiría a los astrónomos explorar los procesos detallados por medio de los cuales las estrellas y los planetas se forman y nos dan una comprensión enormemente mejorada de la formación de las primeras galaxias en el universo muy temprano». Eisenstein acogió con agrado la colaboración con Europa y el interés de Japón en convertirse en un socio importante.

Hablando en nombre de los Signatarios Europeos, el Prof. Riccardo Giacconi, Director General del European Southern Observatory (ESO), uno de los signatarios del nuevo proyecto de astronomía, describió el nuevo proyecto como «absolutamente fantástico y previsor – un observatorio astronómico terrestre importante para el siglo 21. Abrirá una región clave del espectro electromagnético para estudiar el universo muy temprano y las nubes interestelares donde nacen las estrellas y los planetas».

El nuevo telescopio estará ubicado en el desierto de Atacama de Chile septentrional, y se le ha dado el nombre ALMA, por «Atacama Large Millimeter Array». El “Ministerio de Bienes Nacionales” dio esta tierra en concesión a CONICYT (La Comisión Nacional Chilena para la Ciencia y la Tecnología) el año pasado. También ha sido declarada reserva nacional para la ciencia por el Presidente Frei debido a sus capacidades únicas para la investigación astronómica.

ALMA será un telescopio revolucionario, funcionando en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas y constituido de un conjunto de antenas individuales, cada una de 12 metros de diámetro que funcionan juntas para tomar imágenes de precisión de objetos astronómicos. El objetivo del Proyecto ALMA es un conjunto de 64 antenas que se pueden colocar según sea necesario sobre un área de 10 kilómetros de diámetro para dar al conjunto una capacidad de teleobjetivo.

El Dr. Paul Vanden Bout, Director del National Radio Astronomy Observatory de EE.UU., enfatizó las capacidades técnicas necesarias para el conjunto: «El Proyecto ALMA implica el desarrollo de una variedad de tecnologías fundamentales incluyendo la amplificación de señales cósmicas débiles usando receptores superconductores y procesamiento digital de datos ultrarrápido, tecnologías que mejorarán muchas áreas relacionadas de la investigación científica».

Este Acuerdo de Intenciones compromete a los Signatarios a colaborar en una Fase 1 de Diseño y Desarrollo de tres años para un proyecto conjunto. En los EE.UU., se ha aprobado para esta fase una cantidad de US $26 millones, y en Europa, 15 millones de EUROS. Dos antenas prototipo de 12 metros de diámetro serán construidas como parte de la Fase 1.

El Acuerdo de Intenciones también compromete a los signatarios a trabajar hacia la obtención de aprobación y toda la financiación necesaria para la participación colaboradora en una asociación EE.UU.-Europa 50-50 para la fase de construcción y operación de ALMA (Fase 2).

Se espera que la aprobación completa del proyecto se puede obtener para principios de 2001. La construcción después durará mucho tiempo de la década, con operaciones limitadas a comenzar en 2005 y el conjunto completo quedando operativo para 2009. El telescopio será operado en común por los EE.UU. y Europa para el beneficio de sus respectivas comunidades científicas.

Los astrónomos japoneses también han estado trabajando en un proyecto de esta clase, el Gran Conjunto Milimétrico y Submilimétrico (LMSA), y recientemente han decidido combinar el LMSA en una colaboración con Europa y los EE.UU. Ya han tenido lugar reuniones tripartitas, y el Acuerdo de Intenciones Europa-EE.UU. firmado hoy se puede ampliar formalmente para incluir a Japón, ofreciendo la posibilidad de un conjunto aún más capaz.

El país anfitrión, Chile, ha expresado el interés de su comunidad científica de implicarse sustancialmente en este proyecto, y todavía otros países han indicado el deseo de unirse. ALMA puede convertirse al final en el primer proyecto astronómico verdaderamente global.