Cambiando las reglas del juego

15 julio, 2019

Artículo Científico

Este es SS 433, un microcuásar descubierto hace cuarenta años y situado a unos 18.000 años luz de distancia, en la constelación de Aquila. Esta imagen, captada por primera vez en longitudes de onda submilimétricas por el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), es especial, ya que muestra los chorros emitidos por un disco caliente y arremolinado de material que rodea al agujero negro que hay en el centro de SS 433. Debido a su relativa proximidad, SS 433 es un objeto especialmente útil para los investigadores que quieren conocer más acerca de los microcuásares y los chorros que emiten.

La espectacular forma de sacacorchos que vemos se crea por un fenómeno conocido como precesión; mientras se mueven hacia el exterior a través del espacio, estos dos chorros caen lentamente en torno a un eje, de manera similar al movimiento de un giroscopio o un trompo de desaceleración, haciendo que la orientación de sus ejes de rotación cambie a medida que se mueven. La escala de este sacacorchos es enorme, de unas 5.000 veces el tamaño del Sistema Solar.

Esta observación llega un año después de que los mismos chorros fueran observados en su infancia por el proyecto Global Jet Watch. La secuencia de estas observaciones permitió a los investigadores hacer y probar predicciones acerca de los caminos que llevarían los chorros, lo cual representa un nuevo hito en el estudio de microcuásares. Las observaciones también han resuelto la pregunta de por qué los chorros siguen calientes aun a distancias tan grandes de su origen: la sensibilidad de ALMA ha permitido a los investigadores identificar que el recalentamiento del plasma se produce cuando las oleadas sucesivas generadas por los chorros se expanden y chocan las unas con las otras.

Información adicional

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), una instalación astronómica internacional, es una asociación entre el Observatorio Europeo Austral (ESO), la Fundación Nacional de Ciencia de EE. UU. (NSF) y los Institutos Nacionales de Ciencias Naturales de Japón (NINS) en cooperación con la República de Chile. ALMA es financiado por ESO en representación de sus estados miembros, por NSF en cooperación con el Consejo Nacional de Investigaciones de Canadá (NRC) y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Taiwán (MOST), y por NINS en cooperación con la Academia Sinica (AS) de Taiwán y el Instituto de Ciencias Astronómicas y Espaciales de Corea del Sur (KASI).

La construcción y las operaciones de ALMA son conducidas por ESO en nombre de sus estados miembros; por el Observatorio Radioastronómico Nacional (NRAO), gestionado por Associated Universities, Inc. (AUI), en representación de Norteamérica; y por el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ) en nombre de Asia del Este. El Joint ALMA Observatory (JAO) tiene a su cargo la dirección general y la gestión de la construcción, así como la puesta en marcha y las operaciones de ALMA.

Imagen

Este es SS 433, un microcuásar descubierto hace cuarenta años y ubicado a unos 18 000 años luz de distancia, en la constelación de Aquila (El Águila). Esta imagen, capturada por primera vez en longitudes de onda submilimétricas por parte de ALMA. Es especial porque muestra los chorros emitidos por un disco caliente y en remolino de material que rodea el agujero negro en el centro del SS 433. Crédito: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO) / K. Blundell (Universidad de Oxford, Reino Unido), R. Laing, S. Lee y A. Richards, Ap J Letters.

Este es SS 433, un microcuásar descubierto hace cuarenta años y ubicado a unos 18 000 años luz de distancia, en la constelación de Aquila (El Águila). Esta imagen, capturada por primera vez en longitudes de onda submilimétricas por parte de ALMA, es especial porque muestra los chorros emitidos por un disco caliente y en remolino de material que rodea el agujero negro en el centro del SS 433. Crédito: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO) / K. Blundell (Universidad de Oxford, Reino Unido), R. Laing, S. Lee y A. Richards, Ap J Letters.