ALMA en movimiento

22 diciembre, 2005

Sólo dos semanas después de adjudicar su contrato más grande jamás firmado para la adquisición de las antenas para el proyecto Atacama Large Millimeter Array (ALMA), ESO ha firmado un contrato con Scheuerle Fahrzeugfabrik GmbH, líder mundial en el diseño y fabricación de transportadores para uso industrial hechos a medida según las especificaciones del cliente, para el suministro de dos vehículos de transporte de antenas. Estos vehículos son de importancia crucial para ALMA.

«La adjudicación oportuna de este contrato es muy importante para asegurar que las operaciones científicas puedan comenzar según lo planeado», dijo la Directora General de ESO, Catherine Cesarsky. «Este contrato marca por lo tanto un paso adelante hacia la realización del proyecto ALMA».

«Estos vehículos operarán en un medio ambiente muy poco común y deben estar a la altura de exigencias muy rigurosas respecto a rendimiento, confiabilidad y seguridad. Satisfacer estos requisitos es un desafío para nosotros, y estamos orgullosos de haber sido seleccionados por ESO para esta tarea», comentó Hans-Jörg Habernegg, Presidente de Scheuerle GmbH.

Cuando ALMA esté terminada en el sitio de Chajnantor a gran altitud en Chile, se espera que conste de más de 60 antenas, que se podrán ubicar en diferentes lugares en la meseta pero que funcionarán juntas como un telescopio gigante. Cambiando las posiciones relativas de las antenas y por lo tanto también la configuración del conjunto permite distintos modos de observación, comparable con utilizar un ‘zoom’, ofreciendo diferentes grados de resolución y cobertura del cielo según sea solicitado por los astrónomos.

Los transportadores de antenas de ALMA permiten mover las antenas entre las diferentes posiciones predefinidas de las antenas. También serán utilizados para transportar las antenas entre el área de mantenimiento a una altitud de 2.900 m y el «sitio alto» a 5.000 m sobre el nivel del mar, donde se realizan las observaciones.

Dadas sus importantes funciones, tanto para el trabajo científico como en el transporte de antenas de alta tecnología con el cuidado necesario, los vehículos deben cumplir con requisitos operativos muy exigentes. Cada transportador tiene un peso de 150 toneladas y puede levantar y transportar antenas de 110 toneladas. Deben poder colocar las antenas en las plataformas de soporte con precisión milimétrica. Al mismo tiempo, deben ser bastante potentes para subir 2.000 m confiablemente y con seguridad con su pesada y valiosa carga, estableciendo exigencias extraordinarias sobre los motores diesel de 500 kW. Esto significa sortear un camino de 28 km de largo con una pendiente promedio de 7 % y a una gran altitud (2.900 a 5.000 m de altura). Por último, ya que serán operados a una altitud con niveles de oxígeno considerablemente reducidos, un rango de dispositivos de seguridad redundantes protegen tanto al personal como al equipo contra posibles percances o accidentes.

El primer transportador está programado para ser entregado en el verano de 2007 para coordinarse con la entrega de las primeras antenas a Chajnantor.

El contrato de ESO tiene un valor de aprox. 5,5 millones de Euros.