Nacimiento de un coloso sobre ruedas

30 julio, 2007

Este vehículo, el transportador de las antenas de ALMA, es un “camión” bastante excepcional impulsándose sobre 28 neumáticos. Tiene 10 metros de ancho, 20 metros de largo y 6 metros de alto, pesa 130 toneladas y tiene tanta potencia como dos motores Formula 1. Este coloso podrá transportar una antena de 115 toneladas y dejarla sobre una plataforma de hormigón dentro de milímetros de una posición señalada.

ALMA es un observatorio gigante e internacional bajo construcción en el Desierto de Atacama de Chile septentrional a una altitud de 5.000 metros. Usando por lo menos 66 antenas de alta precisión, con la posibilidad de aumentar el número en el futuro, ALMA proveerá a los astrónomos con una capacidad sin precedentes para explorar el Universo como se ve en longitudes de onda de algunos milímetros a menos de un milímetro. Al mover las antenas desde configuraciones tan compactas como 150 metros a tan amplias como 16 kilómetros, el sistema proporcionará una capacidad de zoom a los científicos.

«Las antenas de ALMA serán ensambladas y su funcionalidad se verificará en un campamento base, situado a una altitud de 2.900 metros y los transportadores en un primer paso subirán los telescopios al observatorio de 5.000 metros de altura», explica Hans Rykaczewski, el Gerente Europeo de Proyecto ALMA. «Ahí, los transportadores moverán las antenas desde la configuración compacta a cualquier configuración extendida que podría extenderse hasta 15 kilómetros».


«La capacidad de mover las antenas para reconfigurar el conjunto del observatorio es vital para realizar la misión científica de ALMA. El plan de operaciones exige trasladar las antenas sistemáticamente para proporcionar la flexibilidad que será una parte tan grande del valor científico de ALMA. Ése es el porqué los transportadores son tan importantes y porqué éste es un hito tan importante», dice Adrian Russell, el Gerente de Proyecto Norteamericano para ALMA.

Dadas sus importantes funciones, tanto para el trabajo científico como al transportar antenas de alta tecnología con el cuidado requerido, los vehículos deben cumplir con requisitos operacionales muy exigentes. Cada transportador tiene una masa de 130 toneladas y puede levantar y transportar antenas de hasta 115 toneladas de peso. Los transportadores tienen que colocar las antenas sobre las plataformas base con precisión en el rango milimétrico. Por otro lado, los transportadores deben ser bastante potentes para subir confiablemente y con seguridad desde una altitud de 2.900 metros a 5.000 metros con su carga pesada y valiosa, poniendo exigencias extraordinarias sobre los dos motores diesel de 500 kW.

No sólo mover telescopios al sitio de gran altitud es un desafío técnico, incluso conducir al campamento base requiere atención especial. Para conducir este camino cuesta abajo tuvo que instalarse un sistema de frenos especial. Por último, como los transportadores serán a una altitud con niveles de oxígeno considerablemente reducidos, tuvo que instalarse una gama de dispositivos de seguridad redundantes para proteger tanto al personal como al equipo de posibles desgracias o accidentes.

«A fin de operar el transportador en el sitio de ALMA, están instalados dos motores con un total de cerca de 1.400 caballos de potencia y todos los componentes se han revisado para cumplir los requisitos en éstas condiciones extremas», dice Andreas Kohler, Vicepresidente de Investigación y Desarrollo en ScheuerleFahrzeugfabrik, la empresa que firmó en Diciembre de 2005 el contrato con ESO para construir estos dos transportadores únicos. «El factor humano también fue considerado. Por ejemplo, los respaldos de los asientos del conductor están formados para permitir al conductor utilizar su tanque de oxígeno mientras conduce».

En el sitio de gran altitud de 5.000 metros, los dos motores perderán cerca de la mitad de su potencia comparada al nivel del mar debido al reducido contenido de oxígeno en el aire. Los transportadores de ALMA podrán moverse a la velocidad de 20 km/h cuando estén vacíos y 12 km/h cuando estén cargados con una antena. Los transportadores se pueden conducir desde la cabina como un camión, o desde un panel portátil como un auto de juguete.

Información adicional

ALMA será el instrumento de vanguardia para estudiar el universo frío – la radiación vestigio del Big Bang y el gas y polvo moleculares que constituyen los mismos bloques componentes de las estrellas, sistemas planetarios, galaxias y la vida misma.
Debido a que ALMA observará en las longitudes de onda milimétricas y submilimétricas, la atmósfera sobre el telescopio debe ser transparente. Esto requiere un sitio que sea alto y seco. De esta manera, ALMA está instalada en el altiplano de Chajnantor a 5.000 metros de altitud en el Desierto de Atacama de Chile, la región más seca del mundo – la siguiente mejor ubicación al espacio exterior para estas observaciones astronómicas de alta precisión.