Primer transportador de ALMA ya tiene nombre

5 octubre, 2007

El transportador recibió el nombre de ‘Otto’ en honor de Otto Rettenmaier, el dueño de la compañía Scheuerle. “El hecho poco común de ponerle un nombre a un vehículo es un reconocimiento del notable logro que estas máquinas únicas representan”, dijo Hans Rykaczewski, el Gerente de Proyecto Europeo de ALMA. “Solo su tamaño justificaría usar superlativos para describirlos. Pero también son excepcionales ya que funcionarán a 5.000 metros de altitud, donde el aire es escaso, y tienen que ser capaces de mover antenas de 115 toneladas con una precisión de pocos milímetros”, agregó.

“Los transportadores de la antena ALMA son la prueba de la excelencia de nuestro personal y de nuestra capacidad para construir vehículos pesados que están en los límites de lo posible”, dijo Otto Rettenmaier. “Nunca en la historia de nuestra compañía hemos tenido que cumplir con requisitos tan excepcionales en materiales y técnicas como en el caso de estas máquinas. Estamos orgullosos como compañía de haber sido capaz de contribuir con esta excepcional pieza de tecnología para la investigación astronómica”.

El Proyecto ALMA es un observatorio internacional gigante que actualmente se encuentra en construcción en Chajnantor (Chile), a 5.000 metros de altura. Estará compuesto inicialmente de 66 telescopios de alta precisión, que operarán en longitudes de onda de 0,3 a 9,6 mm. Las antenas de ALMA se combinarán electrónicamente y proporcionarán observaciones astronómicas que son equivalentes a un telescopio de enorme tamaño y resolución.

Las 66 antenas del conjunto se pueden colocar en 192 plataformas diferentes, permitiendo configuraciones muy compactas, con las antenas repartidas en un diámetro de tan solo 150 metros, y configuraciones muy separadas donde las antenas abarcan hasta los 15 kilómetros. El cambio de las posiciones relativas de las antenas y de la configuración del conjunto permite diferentes modos de observación, comparables a utilizar un “zoom” en una cámara.

Dadas sus importantes funciones, tanto para el trabajo científico como en el transporte de antenas de alta tecnología con el cuidado requerido, los vehículos deben cumplir requisitos operacionales muy exigentes. Para lograr éstos, Scheuerle ha desarrollado y construido dos transportadores muy especiales. Construir vehículos pesados capaces de transportar con gran precisión antenas de 115 toneladas no es un problema per se para esta compañía, la cual se especializa en la construcción de enormes transportadores. El problema sin embargo, era producir un vehículo capaz de operar a gran altura, donde los dos motores perderán alrededor de la mitad de su potencia (en comparación al nivel del mar) debido a a reducción del oxígeno en el aire. Con sus dos motores diesel de 500 kW (equivalentes a dos motores Fórmula 1), los transportadores de ALMA serán capaces de moverse a la velocidad de 20 km/h cuando estén vacíos y 12 km/h cuando estén cargados con una antena.

A pesar de sus impresionantes dimensiones, el transportador puede ser conducido por un solo operador. El posicionamiento preciso es posible por un sistema hidrostático, mientras que la tracción electrónica de las 28 ruedas permite movimientos muy precisos.

“Cuando esté terminado en 2012, ALMA será el conjunto de telescopios más grande y más poderoso para tomar imágenes astronómicas en el mundo”, dijo Massimo Tarenghi, el Director de ALMA. “Los transportadores de las antenas de ALMA, estas joyas tecnológicas únicas, ilustran maravillosamente la forma como estamos progresando activamente hacia esta meta”, concluyó Tarenghi.

Información adicional

ALMA será capaz de estudiar el Universo utilizando longitudes de onda milimétricas y submilimétricas con una sensibilidad y resolución sin precedentes y con una precisión hasta diez veces mejor que el Telescopio Espacial Hubble, complementando las imágenes obtenidas con el Interferómetro del Very Large Telescope (VLT) de ESO.

ALMA será un instrumento de vanguardia para estudiar el universo frío como la radiación remanente del Big Bang, y el gas y polvo molecular que constituyen los elementos básicos de las estrellas, sistemas planetarios, galaxias, y la vida misma.

Dado que ALMA observará en las longitudes de onda milimétricas y sub-milimétricas, la atmósfera sobre el telescopio debe ser transparente. Esto requiere un sitio que sea alto y seco. De esta manera, ALMA se instalará en el altiplano de Chajnantor, a 5.000 metros de altura en el Desierto de Atacama de Chile, la región más seca del mundo y la mejor ubicación después del espacio exterior para estas observaciones astronómicas de alta precisión.