Respirando estrellas

3 abril, 2007

Ubicado a 5.000 m sobre el nivel del mar, en el desierto de Atacama Chileno, ALMA es el sitio más alto para la astronomía terrestre. Esta propiedad será bien utilizada por instituciones académicas en Chile y en Europa para estudiar la respuesta humana a las condiciones de altitud extrema.

Durante una ceremonia sostenida el 2 de Abril en Antofagasta, representantes de ALMA, ESO y la Universidad de Antofagasta han lanzado oficialmente un acuerdo de colaboración que también involucra a la Universidad de Chile y la Universidad de Copenhague (Dinamarca). La recién establecida cooperación apunta a contribuir a la promoción de la enseñanza, la investigación científica, y la expansión de la fisiología y la medicina de la altitud u otras áreas relacionadas consideradas apropiadas.

«Un creciente número de personas están periódicamente expuestas a rápidos cambios de altitud, y no sólo por causa de la investigación astronómica», dijo Jacques Lassalle, el Gerente de Seguridad de ALMA. «Breves visitas a gran altitud alternan con breves visitas a nivel del mar pero los turnos correspondientes están muy a menudo establecidos por acuerdo, y no se basan en argumentos científicos. Con este proyecto, apuntamos a perfeccionar nuestros conocimientos y procedimientos a fin de proteger la salud a largo plazo de los operadores, ingenieros, y científicos además de la de los visitantes a ALMA de todas las edades y de todas las condiciones físicas», agregó.

En todo el mundo, una gran cantidad de personas sistemáticamente viaja cada día para ir al trabajo entre el nivel del mar y la gran altitud, por ejemplo al trabajar en minas montañosas. Esto plantea condiciones rigurosas que pueden afectar la salud, el bienestar y el rendimiento laboral. Algunos de los factores en cuestión son el régimen de trabajo por turnos, la perturbación de los ritmos circadianos, la fatiga, el aislamiento familiar y social, el viajar todos los días entre el lugar de residencia y el de trabajo, la exposición intermitente a grandes altitudes y otros desafíos ambientales tales como las bajas temperaturas.

«Una adecuada aclimatación a 2.500 m de altitud requiere aproximadamente dos semanas, y podemos así especular que subir a 5.000 m requeriría más de un mes para alcanzar la aclimatación completa», dijo el Profesor Juan Silva Urra, de la Universidad de Antofagasta.

Sin embargo, los efectos a corto y largo plazo de los frecuentes viajes diarios para ir al trabajo entre el nivel del mar y la gran altitud se han estudiado muy poco en términos biomédicos. Faltan pautas basadas con bases científicas para el tratamiento y el cuidado preventivo apropiados bajo estas condiciones y el nuevo estudio ayudará a cerrar esta brecha.

Entre los estudios que se harán, algunos implican la monitorización continua del cuerpo humano a través de dispositivos portátiles, incluyendo mediciones de los niveles hormonales y aplicación de pruebas psicométricas. Todas las mediciones a 5.000 m serán realizadas de forma voluntaria, bajo estrictos protocolos de seguridad, con la presencia de un médico del equipo de investigación, personal paramédico de ALMA y una ambulancia.

Los síntomas del Mal Agudo de Montaña son dolor de cabeza, náuseas, molestias gastrointestinales, fatiga e insomnio que, dependiendo de sus intensidades, disminuyen la capacidad para realizar las actividades más rutinarias.

Los valiosos datos reunidos aumentarán nuestros conocimientos de la fisiología humana en ambientes extremos, generando recomendaciones que mejorarán el bienestar y la salud no sólo en observatorios a gran altitud, sino también en el personal minero y antártico.

«Estamos complacidos que ALMA esté contribuyendo a otras disciplinas, como la medicina, incluso antes que las antenas comiencen a explorar el universo», dijo Félix Mirabel, el representante de ESO en Chile. «Esta extraordinaria investigación de largo plazo que proporcionará información crucial de la fisiología humana a los expertos en todo el mundo, ha sido posible gracias al esfuerzo combinado de universidades Chilenas y Europeas, en colaboración con ALMA».